Se deshoja tu amor
como el otoño,
que avanza
con manos oscuras
y pies de niebla.
Quiero tenerte
como la costa al mar,
el cielo al pájaro,
la nube al viento.
Quiero sentirte
como la lumbre en la casa
el manto a la semilla
el sol de invierno.
Pero siento que mis manos no te alcanzan,
que tu cuerpo es de humo y sueños fríos
y que ahora, de tu luz,
yo soy la sombra.
Un amargo devenir de un dulce tiempo.
Quiero abrazarte en silencio
y que un solo corazón
nos una el pecho.
Y que ardan las sombras
en el fuego de los besos
que me traen a este momento,
desde tan lejos.
viernes, 21 de octubre de 2011
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