"Voló la garza del nido al diáfano azul del cielo".
Subió sola,
como flecha disparada contra el frío,
como el globo que se escapa de la mano.
Subió hasta el cielo, abrió sus alas,
calmó su pecho,
sanó...
No regresó jamás a la vereda oscura y lastimera.
Solitaria compañera,
sobrevoló los laberintos mentales,
los desiertos del alma
y las selvas íntimas de la conciencia.
No termina su viaje,
sigue volando sin rumbo.
Extranjera en cualquier parte
sabe que su sitio está
junto al mecer de los aires.
jueves 19 de noviembre de 2009
lunes 3 de agosto de 2009
Remando sobre el polvo
Desde hoy seré tan sólo un hombre
sumido, como tantos, en su desesperación.
Tranquilamente, alma minera,
pulverizar las horas que he vivido en ti.
Qué locura es el quererte aún,
qué desmayos tiene la razón.
Un viajero infatigable hoy he vuelto a ser,
un viajero que pretende olvidar.
Carretera de recuerdos,
que el delirio habita en la pasión.
Oh! Oh! Sin el abismo que hay en tus brazos.
Oh! Oh! Moriré de tanto penar.
Espero lances de la dureza
que le supongo al tiempo que está por venir.
Esperanzas, que no lamentos.
Barco sin agua no puede navegar.
Sobre el cauce que secó remaré.
Sobre el polvo, al avanzar,
abriré camino al mar.
El último de la fila.
sumido, como tantos, en su desesperación.
Tranquilamente, alma minera,
pulverizar las horas que he vivido en ti.
Qué locura es el quererte aún,
qué desmayos tiene la razón.
Un viajero infatigable hoy he vuelto a ser,
un viajero que pretende olvidar.
Carretera de recuerdos,
que el delirio habita en la pasión.
Oh! Oh! Sin el abismo que hay en tus brazos.
Oh! Oh! Moriré de tanto penar.
Espero lances de la dureza
que le supongo al tiempo que está por venir.
Esperanzas, que no lamentos.
Barco sin agua no puede navegar.
Sobre el cauce que secó remaré.
Sobre el polvo, al avanzar,
abriré camino al mar.
El último de la fila.
lunes 20 de julio de 2009
El espigón.
Te fuiste ayer
y aquí dejaste
nuestra tierra yerma y desolada.
En nuestra casa
se perdieron las cosechas
y las siembras estivales.
Y el aire seco y dolorido
del recuerdo
arrasaba el hogar
y el corazón que levantamos.
Yo miré en mi pecho e intenté hallarte,
o buscarte en la distancia,
¡O aún sentirte!
¡Ay amada!
Ciego estaba por hallarte
y en los ojos de otro amor te reflejabas.
Ahora vuelve
la humedad fertilizante de tus besos.
Ahora quieres
revivir con tu potencia,
las baldías tierras
de mi pecho estéril.
Afianzado en la arena
soy la roca, el espigón.
Tu eres el mar, la espuma fina,
y ahora me inundas,
y me arrastras poco a poco,
como se llevan a un loco,
las musas que lo iluminan.
y aquí dejaste
nuestra tierra yerma y desolada.
En nuestra casa
se perdieron las cosechas
y las siembras estivales.
Y el aire seco y dolorido
del recuerdo
arrasaba el hogar
y el corazón que levantamos.
Yo miré en mi pecho e intenté hallarte,
o buscarte en la distancia,
¡O aún sentirte!
¡Ay amada!
Ciego estaba por hallarte
y en los ojos de otro amor te reflejabas.
Ahora vuelve
la humedad fertilizante de tus besos.
Ahora quieres
revivir con tu potencia,
las baldías tierras
de mi pecho estéril.
Afianzado en la arena
soy la roca, el espigón.
Tu eres el mar, la espuma fina,
y ahora me inundas,
y me arrastras poco a poco,
como se llevan a un loco,
las musas que lo iluminan.
lunes 29 de junio de 2009
Me marché mientras no estabas.
Me marché mientras te ibas, si doblar la mirada.
Me fui yendo léntamente, sin a penas decir nada,
porque marcharse es difícil si no te vas con el alma,
y ahora que tu eres libre y te dan lo que soñabas
yo sigo mi vuelo errante hacia nuevas cumbres blancas.
Soñaré con tu recuerdo y tu sabor en mi boca.
Te veré como te quise: princesita soñadora.
Me fui yendo léntamente, sin a penas decir nada,
porque marcharse es difícil si no te vas con el alma,
y ahora que tu eres libre y te dan lo que soñabas
yo sigo mi vuelo errante hacia nuevas cumbres blancas.
Soñaré con tu recuerdo y tu sabor en mi boca.
Te veré como te quise: princesita soñadora.
viernes 19 de junio de 2009
Amor
Quizá nunca plantemos un olivo.
Quizá las estrellas nos cobijen en su eterno y frío vacío.
Quizá estemos más lejos que cerca,
en el sendero sinuoso de lo incierto.
Te alejas y te acercas,
te vas pero te quedas.
Tu sabor a amor y miedo
permanece imborrable.
Ungido por las musas y los sabios
me etiqueto de Vacío,
salgo, entro, arriesgo y sufro
por nacer a cada instante, renovado.
Nos invaden los infiernos
y la luz es tan intensa que nos ciega.
Ignoramos el secreto que nos une,
que nos unió en el pasado
como un lacre.
Por eso te pedí que te marcharas:
-¡¡Márchate!!,¡¡No tengas miedo!!
Porque yo soy el Amor que puede todo.
Porque todo esto es Amor, puro y entero.
Quizá las estrellas nos cobijen en su eterno y frío vacío.
Quizá estemos más lejos que cerca,
en el sendero sinuoso de lo incierto.
Te alejas y te acercas,
te vas pero te quedas.
Tu sabor a amor y miedo
permanece imborrable.
Ungido por las musas y los sabios
me etiqueto de Vacío,
salgo, entro, arriesgo y sufro
por nacer a cada instante, renovado.
Nos invaden los infiernos
y la luz es tan intensa que nos ciega.
Ignoramos el secreto que nos une,
que nos unió en el pasado
como un lacre.
Por eso te pedí que te marcharas:
-¡¡Márchate!!,¡¡No tengas miedo!!
Porque yo soy el Amor que puede todo.
Porque todo esto es Amor, puro y entero.
jueves 18 de junio de 2009
De aquí a nada
Como la tiza sobre la acera se disuelve borrosa en la lluvia, me desdibujo continuamente.
Soy como una llama latente y frágil esperando la bocanada que la apague.
Como un zapato viejo, lleno de caminos recorridos, de saltos y de escaleras.
Soy como el pez que cabecea, buscando el aire que queda, en la charca seca.
Como la piedra, arrancada de la tierra y labrada duramente por la mano hábil.
Todas esas cosas y aún más que yo no entiendo.
Tendré que volver al papel y la tinta para poder entreverte.
Para descodificar tu insólito mensaje.
Para así poderte amar.
O marcharme para siempre.
Soy como una llama latente y frágil esperando la bocanada que la apague.
Como un zapato viejo, lleno de caminos recorridos, de saltos y de escaleras.
Soy como el pez que cabecea, buscando el aire que queda, en la charca seca.
Como la piedra, arrancada de la tierra y labrada duramente por la mano hábil.
Todas esas cosas y aún más que yo no entiendo.
Tendré que volver al papel y la tinta para poder entreverte.
Para descodificar tu insólito mensaje.
Para así poderte amar.
O marcharme para siempre.
lunes 15 de junio de 2009
La Tormenta
El silencio precede a la tormenta.
Es un silencio áspero, de lija,
que aniquila mis sentidos
con su agrio sabor recalcitrante
Luego viene el viento inquieto,
el aire erizado por la humedad
que embriaga de olores distantes
cada inspiración pausada.
Se introduce en los pulmones
y en la sangre.
La tormenta te posee en la distancia.
Sibilina y susurrante se aproxima
destellando.
Cada uno de sus pasos ilumina
las cimas de los árboles,
las colinas y las puntas encrestadas,
dibujando el horizonte en la noche cerrada.
Te cautiva por su esencia destructora,
y su avance implacable, improvisado,
azaroso pero exacto al mismo tiempo,
te hipnotiza.
Pero ella no conoce lo mundano,
es por ser,
nace y muere,
no conoce,
no procede ni deviene.
No conoce y no elige.
Solo avanza, vehemente,
esgrimiendo lluvia y viento,
oscuridad, luz y fuego.
Remolino salvaje que transporta el caos
de donde todo ha nacido,
para luego morir repentina y fugaz,
fertilizando el orden.
Es un silencio áspero, de lija,
que aniquila mis sentidos
con su agrio sabor recalcitrante
Luego viene el viento inquieto,
el aire erizado por la humedad
que embriaga de olores distantes
cada inspiración pausada.
Se introduce en los pulmones
y en la sangre.
La tormenta te posee en la distancia.
Sibilina y susurrante se aproxima
destellando.
Cada uno de sus pasos ilumina
las cimas de los árboles,
las colinas y las puntas encrestadas,
dibujando el horizonte en la noche cerrada.
Te cautiva por su esencia destructora,
y su avance implacable, improvisado,
azaroso pero exacto al mismo tiempo,
te hipnotiza.
Pero ella no conoce lo mundano,
es por ser,
nace y muere,
no conoce,
no procede ni deviene.
No conoce y no elige.
Solo avanza, vehemente,
esgrimiendo lluvia y viento,
oscuridad, luz y fuego.
Remolino salvaje que transporta el caos
de donde todo ha nacido,
para luego morir repentina y fugaz,
fertilizando el orden.
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