En clave de verso, igual que empezó este gran amor, me despido hoy de ti, pequeña amada. El Olvido lo llena todo y el tiempo abonará la semilla de un nuevo creador.
Adios Princesa.
Todo el amor en una copa
ancha como la tierra, todo
el amor con estrellas y espinas
te di, pero anduviste
con pies pequeños, con tacones sucios
sobre el fuego, apagándolo.
Ay gran amor, pequeña amada!
No me detuve en la lucha.
No dejé de marchar hacia la vida,
hacia la paz, hacia el pan para todos,
pero te alcé en mis brazos
y te clavé a mis besos
y te miré como jamás
volverán a mirarte ojos humanos.
Ay gran amor, pequeña amada!
Entonces no mediste mi estatura,
y al hombre que para ti apartó
la sangre, el trigo, el agua
confundiste
con el pequeño insecto que te cayó en la falda.
Ay gran amor, pequeña amada!
No esperes que te mire en la distancia
hacia atrás, permanece
con lo que te dejé, pasea
con mi fotografía traicionada,
yo seguiré marchando,
abriendo anchos caminos contra la sombra, haciendo
suave la tierra, repartiendo
la estrella para los que vienen.
Quédate en el camino.
Ha llegado la noche para ti.
Tal vez de madrugada
nos veremos de nuevo.
Ay gran amor, pequeña amada!
Pablo Neruda
domingo, 7 de febrero de 2010
martes, 2 de febrero de 2010
Adios
Quién habla por tu boca llena de noche?
Quién te acompaña silencioso
por el bosque frondoso?
Quién acentúa tus palabras obsoletas?
No hay ya un hilo invisible entre nosotros.
Ese halo de amor que nos cubría,
protegiéndonos de la duda y el destino,
se ha opacado para siempre
dando paso
a una bestia que desanda su camino.
Hoy mutilo nuestro cuerpo necrosado
y escapo para ver el nuevo alba
Hoy curo mis heridas con mi llanto.
Completo y decidido,
creciendo desde el alma.
Quién te acompaña silencioso
por el bosque frondoso?
Quién acentúa tus palabras obsoletas?
No hay ya un hilo invisible entre nosotros.
Ese halo de amor que nos cubría,
protegiéndonos de la duda y el destino,
se ha opacado para siempre
dando paso
a una bestia que desanda su camino.
Hoy mutilo nuestro cuerpo necrosado
y escapo para ver el nuevo alba
Hoy curo mis heridas con mi llanto.
Completo y decidido,
creciendo desde el alma.
lunes, 1 de febrero de 2010
A la Vuelta
Si.
Vuelve.
Vuelve el rumor sordo del silencio
a acariciar los rincones de mi casa.
Vuelve el rayo invicto de la aurora
que despierta al guerrero de la estepa.
Vuelve el augurio de un final inesperado,
de una espada silvando sinfonías contra el eco.
Vuelve a parirse el guerrero,
su propia carne de hierro.
Vuelve Euro a la tierra de los vientos,
donde nacen los caminos invisibles.
Nada vuelve, nada fue ido
ni hay lugar donde volverse.
Pero el Ser se recupera
y todo vuelve.
Vuelve.
Vuelve el rumor sordo del silencio
a acariciar los rincones de mi casa.
Vuelve el rayo invicto de la aurora
que despierta al guerrero de la estepa.
Vuelve el augurio de un final inesperado,
de una espada silvando sinfonías contra el eco.
Vuelve a parirse el guerrero,
su propia carne de hierro.
Vuelve Euro a la tierra de los vientos,
donde nacen los caminos invisibles.
Nada vuelve, nada fue ido
ni hay lugar donde volverse.
Pero el Ser se recupera
y todo vuelve.
viernes, 22 de enero de 2010
Todo está dicho
Es lo que hay.
Ya se durmió la esperanza
a la sombra del hecho.
No quedan mas caminos que explorar
ni rutas cuajadas de flores
en el ocaso del verano.
Solo "este momento" es un tesoro,
la circunstancia mi compañera
y la soledad un agridulce consuelo.
Nada más que esperar o sortear,
la vida empieza aqui.
Ya se durmió la esperanza
a la sombra del hecho.
No quedan mas caminos que explorar
ni rutas cuajadas de flores
en el ocaso del verano.
Solo "este momento" es un tesoro,
la circunstancia mi compañera
y la soledad un agridulce consuelo.
Nada más que esperar o sortear,
la vida empieza aqui.
jueves, 19 de noviembre de 2009
La Garza en el aire
"Voló la garza del nido al diáfano azul del cielo".
Subió sola,
como flecha disparada contra el frío,
como el globo que se escapa de la mano.
Subió hasta el cielo, abrió sus alas,
calmó su pecho,
sanó...
No regresó jamás a la vereda oscura y lastimera.
Solitaria compañera,
sobrevoló los laberintos mentales,
los desiertos del alma
y las selvas íntimas de la conciencia.
No termina su viaje,
sigue volando sin rumbo.
Extranjera en cualquier parte
sabe que su sitio está
junto al mecer de los aires.
Subió sola,
como flecha disparada contra el frío,
como el globo que se escapa de la mano.
Subió hasta el cielo, abrió sus alas,
calmó su pecho,
sanó...
No regresó jamás a la vereda oscura y lastimera.
Solitaria compañera,
sobrevoló los laberintos mentales,
los desiertos del alma
y las selvas íntimas de la conciencia.
No termina su viaje,
sigue volando sin rumbo.
Extranjera en cualquier parte
sabe que su sitio está
junto al mecer de los aires.
lunes, 3 de agosto de 2009
Remando sobre el polvo
Desde hoy seré tan sólo un hombre
sumido, como tantos, en su desesperación.
Tranquilamente, alma minera,
pulverizar las horas que he vivido en ti.
Qué locura es el quererte aún,
qué desmayos tiene la razón.
Un viajero infatigable hoy he vuelto a ser,
un viajero que pretende olvidar.
Carretera de recuerdos,
que el delirio habita en la pasión.
Oh! Oh! Sin el abismo que hay en tus brazos.
Oh! Oh! Moriré de tanto penar.
Espero lances de la dureza
que le supongo al tiempo que está por venir.
Esperanzas, que no lamentos.
Barco sin agua no puede navegar.
Sobre el cauce que secó remaré.
Sobre el polvo, al avanzar,
abriré camino al mar.
El último de la fila.
sumido, como tantos, en su desesperación.
Tranquilamente, alma minera,
pulverizar las horas que he vivido en ti.
Qué locura es el quererte aún,
qué desmayos tiene la razón.
Un viajero infatigable hoy he vuelto a ser,
un viajero que pretende olvidar.
Carretera de recuerdos,
que el delirio habita en la pasión.
Oh! Oh! Sin el abismo que hay en tus brazos.
Oh! Oh! Moriré de tanto penar.
Espero lances de la dureza
que le supongo al tiempo que está por venir.
Esperanzas, que no lamentos.
Barco sin agua no puede navegar.
Sobre el cauce que secó remaré.
Sobre el polvo, al avanzar,
abriré camino al mar.
El último de la fila.
lunes, 20 de julio de 2009
El espigón.
Te fuiste ayer
y aquí dejaste
nuestra tierra yerma y desolada.
En nuestra casa
se perdieron las cosechas
y las siembras estivales.
Y el aire seco y dolorido
del recuerdo
arrasaba el hogar
y el corazón que levantamos.
Yo miré en mi pecho e intenté hallarte,
o buscarte en la distancia,
¡O aún sentirte!
¡Ay amada!
Ciego estaba por hallarte
y en los ojos de otro amor te reflejabas.
Ahora vuelve
la humedad fertilizante de tus besos.
Ahora quieres
revivir con tu potencia,
las baldías tierras
de mi pecho estéril.
Afianzado en la arena
soy la roca, el espigón.
Tu eres el mar, la espuma fina,
y ahora me inundas,
y me arrastras poco a poco,
como se llevan a un loco,
las musas que lo iluminan.
y aquí dejaste
nuestra tierra yerma y desolada.
En nuestra casa
se perdieron las cosechas
y las siembras estivales.
Y el aire seco y dolorido
del recuerdo
arrasaba el hogar
y el corazón que levantamos.
Yo miré en mi pecho e intenté hallarte,
o buscarte en la distancia,
¡O aún sentirte!
¡Ay amada!
Ciego estaba por hallarte
y en los ojos de otro amor te reflejabas.
Ahora vuelve
la humedad fertilizante de tus besos.
Ahora quieres
revivir con tu potencia,
las baldías tierras
de mi pecho estéril.
Afianzado en la arena
soy la roca, el espigón.
Tu eres el mar, la espuma fina,
y ahora me inundas,
y me arrastras poco a poco,
como se llevan a un loco,
las musas que lo iluminan.
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