viernes, 31 de octubre de 2008

jueves, 30 de octubre de 2008

Nuevo mundo

Si me das un nuevo mundo yo lo acepto,
y si bañas con tu luz mis agujeros
y las sombras del ocaso azul y negro,
me disuelvo en ti y subo al cielo.


Si te alejas con tu fuerza y señorío
a regiones elevadas y secretas
donde imperas como un desconocido
me disuelvo en mi, desaparezco.

miércoles, 29 de octubre de 2008

El Mundo

Te presentas con tu cetro y me susurras:
vuela alto, escucha el suelo, besa el agua...
Pero hay un nudo de vida que me apresa.
Me constriñe y me sujeta.

Yo quisiera dejar todo e ir contigo,
a danzar siendo observado por los ángeles.
A escuchar en la montaña caer el agua.
A pastar el silencio día y noche
y rumiarlo sin mover de mi baldosa.
A observar la existencia de una piedra.
A dejarme de dar cuenta de las cosas.

martes, 28 de octubre de 2008

Flaqueza

Si pudieras verte como yo te veo...
Tan lejos de los halcones y las garzas,
tan cerca del carbón y los metales.

Si pudieras sentirte como yo te siento...
Tan disperso y permanente, tan cerrado.
Voceando sin parar, lleno de piedras.

¡Si tuviera en mis manos el poder
para pintarte unas alas
y una perla en la cabeza!

¡Si mi voz te hiciera mella
y en tu mente a parecieran
una a una las estrellas!

Será mejor así.

lunes, 27 de octubre de 2008

Un viaje

Hay un sitio al que sueño ir algún día.
Es un sitio sin luz y si colores,
un lugar sumido en el silencio,
donde no existen las cosas ni los seres.

Pero un largo viaje me separa
de este universo vacío, secreto.
Un viaje sin mente.
Un viaje sin cuerpo.

domingo, 26 de octubre de 2008

La llama azul

Oigo tus ecos surgir de los abismos.
De la oscuridad espesa del averno
surgen cantos llamando a un nuevo orden:
sin palabras, sin esclavos, sin límites.

Llévame contigo al reino oscuro
e intangible donde habitas.
Quiero alas como tú, para elevarme
y pintarme el cuerpo azul con luz antorcha.

Sube aquí, a mi nivel, dame algo
que no pueda sostener, un candelabro
para que pueda entender
la llama azul en que ardo.

sábado, 25 de octubre de 2008

De Propina

¿Qué es aquello en lo que crees?
No es más que la energía que conforma el universo.
La misma energía que da forma al objeto de tu creencia.
Así que tu idea y la realidad a la que la atribuyes, son una sola cosa.
No te aferres a la idea, no te aferres al concepto, no te aferres al objeto.






Abandona todo eso.
Abandónate y serás libre, porque solo hay una cosa múltiple e infinita.