Ahora solo.
A la sombra de mi arrojo.
Crítico hito displicente, brotando de la tierra.
Solo contraste con el Todo soñado.
Abrumado por la sólida conciencia: la existencia.
Solitario faro abandonado en el ocaso eterno.
Al horizone infinito
muero estúpidas señales de lo esperado.
Ahora más cerca del ahora.
Yo: aún lejos de mí,
pero más cerca que nadie.
domingo, 1 de agosto de 2010
miércoles, 16 de junio de 2010
Quiero dejar de quererte
He leído mis escritos.
Los mapas del laberinto
donde marqué mi camino.
En todos me despido.
Te digo adiós con el alma,
con el corazon en llamas,
bordando la madrugada
o en el albor del delirio.
Pero en todos me prometo
no caer en la añoranza
de quererte otra mañana.
Me erijo fuerte y pequeño
a templar a hiel mi espada;
hierro de amor,
maza de tiempo.
Me resuelvo a darle forma
a este amor ahíto y terco
pero carezco de horma
donde forjar tanto fuego.
Quiero dejar de quererte.
De interpretar tus destellos.
De ser dócil como el mar,
conjugado desde el cielo.
Quiero cortar el cordón
que me insufla bocanadas
de un amor deconstruido.
Y ser solo como un túnel.
Horma, hierro, fe y martillo.
Los mapas del laberinto
donde marqué mi camino.
En todos me despido.
Te digo adiós con el alma,
con el corazon en llamas,
bordando la madrugada
o en el albor del delirio.
Pero en todos me prometo
no caer en la añoranza
de quererte otra mañana.
Me erijo fuerte y pequeño
a templar a hiel mi espada;
hierro de amor,
maza de tiempo.
Me resuelvo a darle forma
a este amor ahíto y terco
pero carezco de horma
donde forjar tanto fuego.
Quiero dejar de quererte.
De interpretar tus destellos.
De ser dócil como el mar,
conjugado desde el cielo.
Quiero cortar el cordón
que me insufla bocanadas
de un amor deconstruido.
Y ser solo como un túnel.
Horma, hierro, fe y martillo.
jueves, 10 de junio de 2010
Amor helado.
Somos almas vagabundas.
Ir y venir en los días.
Soledades pasajeras,
viento que dobla la espiga.
Somos dos ciegos curiosos
buscándose con las manos
en el mundo vaporoso
del que procedemos ambos.
Ambos hambrientos de amor soñamos.
Ambos hambrientos de amor morimos.
Ambos hambrientos de amor pecamos
de perder nuestro camino.
Oye mi voz añil que te insemina,
déjate ser y comprende
que la luna es nuestro techo
y la tierra un lecho azul
donde seguirnos.
Quiero saber a que sabes,
latir juntos,
ser un cuerpo.
Luego salir cuando escampe
y pasear por los besos
que te dejaste en mi sueño.
Eso quise querer y quiero
quererte dar y no puedo.
Y ya no me queda aliento
que de calor a un amor
que se congela por dentro.
Abandonado a palabras
transportadas en el viento.
Un diamante estoy tallando
con soledad y silencio
apartir de amor helado
pero el hielo es solo hielo.
Ambos hambrientos de amor soñamos.
Ambos hambrientos de amor morimos.
Ambos hambrientos de amor pecamos
de perder nuestro camino.
Ir y venir en los días.
Soledades pasajeras,
viento que dobla la espiga.
Somos dos ciegos curiosos
buscándose con las manos
en el mundo vaporoso
del que procedemos ambos.
Ambos hambrientos de amor soñamos.
Ambos hambrientos de amor morimos.
Ambos hambrientos de amor pecamos
de perder nuestro camino.
Oye mi voz añil que te insemina,
déjate ser y comprende
que la luna es nuestro techo
y la tierra un lecho azul
donde seguirnos.
Quiero saber a que sabes,
latir juntos,
ser un cuerpo.
Luego salir cuando escampe
y pasear por los besos
que te dejaste en mi sueño.
Eso quise querer y quiero
quererte dar y no puedo.
Y ya no me queda aliento
que de calor a un amor
que se congela por dentro.
Abandonado a palabras
transportadas en el viento.
Un diamante estoy tallando
con soledad y silencio
apartir de amor helado
pero el hielo es solo hielo.
Ambos hambrientos de amor soñamos.
Ambos hambrientos de amor morimos.
Ambos hambrientos de amor pecamos
de perder nuestro camino.
miércoles, 2 de junio de 2010
Quiero dejarlo todo
La duda se entretiene en su reflejo
en los espejos de mi alma.
Se acabó morder el terso fruto
que me ofrecías anoche
y la barca que me llevara a la otra orilla
clama por una vela
que dé descanso a mis brazos.
Se hace tarde
y mis manos aún han de clavasrse en la tierra.
Mis pies vibran por rozar el cielo.
Y mi corazón,
al borde del abismo,
ruge, sueña, aprende y llora.
¿Dónde voy? Nadie me espera.
Único testigo de esta leve historia
juzgo y decido.
¿Hay un lugar? ¿Hay un quehacer?
Quizá buscar donde no hay.
Quizá encontrar
que no hay nada que hacer.
en los espejos de mi alma.
Se acabó morder el terso fruto
que me ofrecías anoche
y la barca que me llevara a la otra orilla
clama por una vela
que dé descanso a mis brazos.
Se hace tarde
y mis manos aún han de clavasrse en la tierra.
Mis pies vibran por rozar el cielo.
Y mi corazón,
al borde del abismo,
ruge, sueña, aprende y llora.
¿Dónde voy? Nadie me espera.
Único testigo de esta leve historia
juzgo y decido.
¿Hay un lugar? ¿Hay un quehacer?
Quizá buscar donde no hay.
Quizá encontrar
que no hay nada que hacer.
viernes, 14 de mayo de 2010
Mi olivo
Quiero sentir como un árbol.
Brotar lento de la tierra.
Beberme el sol y el rocío
para parir primavera.
Ver pasar ligero el tiempo,
como el viento la cometa,
ser guarida en el invierno
y en verano sombra y siesta.
Llamar a los animales
a comer la fruta fresca
que he de criar en mis ramas,
con savia, en la luna llena.
Ser de la tierra un sentido,
un sensor, un nexo vivo.
Un canal para su fuerza,
un pincel y una paleta.
Brotar lento de la tierra.
Beberme el sol y el rocío
para parir primavera.
Ver pasar ligero el tiempo,
como el viento la cometa,
ser guarida en el invierno
y en verano sombra y siesta.
Llamar a los animales
a comer la fruta fresca
que he de criar en mis ramas,
con savia, en la luna llena.
Ser de la tierra un sentido,
un sensor, un nexo vivo.
Un canal para su fuerza,
un pincel y una paleta.
Cómo te veo.
Bajo un cielo asfaltado
crece tu amor como una joya.
Como un regalo a los sentidos.
Te descubro bajo la lluvia gris
apareciendo insolentemente bella,
como el relámpago que desgarra la tormenta.
Esa luz azul en que te envuelves,
titilante y juegetona,
es la luz que alumbra mis recuerdos,
cuajados de sonrisas.
Ahora hablas con la voz de las Alondras,
y tu pelo pinta flores en el aire,
tu cuerpo es mármol,
esculpido por el mar
al que fueron nuestros llantos.
Eres lumbre y color,
miel y caricia,
risa y amor
sol y guarida.
crece tu amor como una joya.
Como un regalo a los sentidos.
Te descubro bajo la lluvia gris
apareciendo insolentemente bella,
como el relámpago que desgarra la tormenta.
Esa luz azul en que te envuelves,
titilante y juegetona,
es la luz que alumbra mis recuerdos,
cuajados de sonrisas.
Ahora hablas con la voz de las Alondras,
y tu pelo pinta flores en el aire,
tu cuerpo es mármol,
esculpido por el mar
al que fueron nuestros llantos.
Eres lumbre y color,
miel y caricia,
risa y amor
sol y guarida.
lunes, 3 de mayo de 2010
Tu Yo-Yo
Hoy quiero que seas mía.
Un instante pasajero,
un suspiro.
Sin que nadie se de cuenta,
ni los cuervos, ni las hadas,
ni yo mismo...
Quiero volver a ser tuyo,
como lo fuí aquel día
en que plantábamos pinos
sembrando tierras baldías.
Ser un minúsculo punto,
una risa del reloj
y luego dejarte libre
en tu mundo de color.
Un parpadeo del tiempo,
como un refugio de amor.
Nadie sabrá dónde estamos
mientras huyamos los dos
desnudos en cuerpo y alma:
Como un rayito de sol
Bucearemos desnudos
bajo las mantas de lana
y encontraremos tesoros
para avivar nuestra llama.
Que solo quiero tenerte
como en aquella ilusión
en la que tú no eras mía,
ni tampoco tuyo yo.
Un instante pasajero,
un suspiro.
Sin que nadie se de cuenta,
ni los cuervos, ni las hadas,
ni yo mismo...
Quiero volver a ser tuyo,
como lo fuí aquel día
en que plantábamos pinos
sembrando tierras baldías.
Ser un minúsculo punto,
una risa del reloj
y luego dejarte libre
en tu mundo de color.
Un parpadeo del tiempo,
como un refugio de amor.
Nadie sabrá dónde estamos
mientras huyamos los dos
desnudos en cuerpo y alma:
Como un rayito de sol
Bucearemos desnudos
bajo las mantas de lana
y encontraremos tesoros
para avivar nuestra llama.
Que solo quiero tenerte
como en aquella ilusión
en la que tú no eras mía,
ni tampoco tuyo yo.
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