El pelo recién cortado
y el calor de primavera
en la ribera.
lunes, 23 de febrero de 2009
jueves, 19 de febrero de 2009
Marcos
Como un árbol milenario,
enraizado y susurrante,
su alma como gaviotas,
posada, serena y confiada.
Como un bálsamo bendito
de energía reposada
su perdón es infinito.
Su libertad su morada.
A Marcos Ana.
enraizado y susurrante,
su alma como gaviotas,
posada, serena y confiada.
Como un bálsamo bendito
de energía reposada
su perdón es infinito.
Su libertad su morada.
A Marcos Ana.
domingo, 8 de febrero de 2009
Una carta de tu Alma Imaginaria
Con su áspero tacto reciclado,
de palabras salpicadas con el alma,
me arrancó de mi estado de vigilia,
susurrándome al oído
una mágica canción que ya no oía.
Y traía una esperanza.
Emplumado entre sueños y recuerdos,
un espejo restaurado de pedazos
de truncados corazones olvidados.
Pero el cielo borrascoso del pasado
no dejó pasar la luz brillante.
Los recuerdos lacerantes embotaron
el sentido y la emoción ya desgastados:
En los tiempos pasados
dónde pintábamos en negros y añiles,
una armonía señalada aclamaba desde el cielo.
Yo, elegido a dedo,
soportaba el peso del silencio
que emanaba del deseo.
Soñador de horizontes olvidados,
descifré tu Alma Imaginaria
y bebí de tus sueños y palabras.
Engullí tus pensamientos y tus gestos
y cree un eslabón en tu cintura.
Pero tu alma desgarrada
siempre viste con sus prendas las llanuras.
El entorno empobrecido de mi alma,
suspirando por alzarse del abismo,
recreó el contexto más propicio
para huir de los desprecios y los lirios.
Y vagué por los infiernos
sin tu Alma Imaginaria,
esperando que una mano
rescatara la esperanza.
Pero nunca hubo una voz
que me dijera: ¿Bailas?
Solo el eco del silencio
y espejos rotos del alma.
de palabras salpicadas con el alma,
me arrancó de mi estado de vigilia,
susurrándome al oído
una mágica canción que ya no oía.
Y traía una esperanza.
Emplumado entre sueños y recuerdos,
un espejo restaurado de pedazos
de truncados corazones olvidados.
Pero el cielo borrascoso del pasado
no dejó pasar la luz brillante.
Los recuerdos lacerantes embotaron
el sentido y la emoción ya desgastados:
En los tiempos pasados
dónde pintábamos en negros y añiles,
una armonía señalada aclamaba desde el cielo.
Yo, elegido a dedo,
soportaba el peso del silencio
que emanaba del deseo.
Soñador de horizontes olvidados,
descifré tu Alma Imaginaria
y bebí de tus sueños y palabras.
Engullí tus pensamientos y tus gestos
y cree un eslabón en tu cintura.
Pero tu alma desgarrada
siempre viste con sus prendas las llanuras.
El entorno empobrecido de mi alma,
suspirando por alzarse del abismo,
recreó el contexto más propicio
para huir de los desprecios y los lirios.
Y vagué por los infiernos
sin tu Alma Imaginaria,
esperando que una mano
rescatara la esperanza.
Pero nunca hubo una voz
que me dijera: ¿Bailas?
Solo el eco del silencio
y espejos rotos del alma.
viernes, 6 de febrero de 2009
De los Sueños
Seguiré.
Seguiré buscándote.
Seguiré buscándote siempre.
Seguiré buscándote siempre entre pinturas.
Pintaré.
Pintaré imágenes.
Pintaré imágenes con palabras.
Pintaré imágenes con palabras borrosas de los sueños.
Soñaré.
Soñaré tu alma.
Soñaré tu alma cantarina.
Soñaré tu alma cantarina invitando con su baile a que la sigan.
Seguiré.
Seguiré buscándote.
Seguiré buscándote siempre.
Seguiré buscándote siempre entre pinturas.
Seguiré buscándote.
Seguiré buscándote siempre.
Seguiré buscándote siempre entre pinturas.
Pintaré.
Pintaré imágenes.
Pintaré imágenes con palabras.
Pintaré imágenes con palabras borrosas de los sueños.
Soñaré.
Soñaré tu alma.
Soñaré tu alma cantarina.
Soñaré tu alma cantarina invitando con su baile a que la sigan.
Seguiré.
Seguiré buscándote.
Seguiré buscándote siempre.
Seguiré buscándote siempre entre pinturas.
jueves, 5 de febrero de 2009
Revelación
Suscitado por las cumbres borrascosas de la conciencia,
sigo estelas malditas de corazones desgarrados.
Aferrado clandestinamente al polvo y la muerte.
Perseguido por la eterna ausencia de lo presente,
de lo efímero.
Consentido por ojos sin vida cual globo de vidrio inerte
fui a caer en las ansias carnívoras de la nada.
Nada de ambición impoluta en los textos ni en la música.
Nada de relajo en el ausente fluido del tiempo.
Nada del suave mecer de la brisa y el cálido sol del invierno.
Nada fue dejado al antojo de un dios único y severo.
Un dios personificado como los colores de los cuadros.
Un ausente lamento de silencio recorre el alma de lo intangible.
Una música celestial oculta tras el ruido del tránsito humano.
Un secreto a voces, tan cerca que no es visible.
Tan cerca que es lo que eres.
sigo estelas malditas de corazones desgarrados.
Aferrado clandestinamente al polvo y la muerte.
Perseguido por la eterna ausencia de lo presente,
de lo efímero.
Consentido por ojos sin vida cual globo de vidrio inerte
fui a caer en las ansias carnívoras de la nada.
Nada de ambición impoluta en los textos ni en la música.
Nada de relajo en el ausente fluido del tiempo.
Nada del suave mecer de la brisa y el cálido sol del invierno.
Nada fue dejado al antojo de un dios único y severo.
Un dios personificado como los colores de los cuadros.
Un ausente lamento de silencio recorre el alma de lo intangible.
Una música celestial oculta tras el ruido del tránsito humano.
Un secreto a voces, tan cerca que no es visible.
Tan cerca que es lo que eres.
martes, 3 de febrero de 2009
Piedra Negra
En el fondo de lo oscuro del deseo
encontré la piedra negra.
Un brillante carmesí lleno de hielo
y de noches vagabundas en la selva.
Me embriagué con sus mieles, hechizado,
olvidando la memoria.
Me deshice en su secreto ensortijado
y vagué por sus luces y sus sombras.
Recorrí sus guaridas y sus noches,
conocí sus secretos uno a uno,
escuché todas sus voces
y probé todos sus frutos.
Devoré lo que pude con los ojos
y me harté de su belleza.
Encontré un sitio tranquilo, un cojín rojo
y esperé que amaneciera.
Ahora espera en lo oscuro del deseo
ahora espera, piedra negra.
encontré la piedra negra.
Un brillante carmesí lleno de hielo
y de noches vagabundas en la selva.
Me embriagué con sus mieles, hechizado,
olvidando la memoria.
Me deshice en su secreto ensortijado
y vagué por sus luces y sus sombras.
Recorrí sus guaridas y sus noches,
conocí sus secretos uno a uno,
escuché todas sus voces
y probé todos sus frutos.
Devoré lo que pude con los ojos
y me harté de su belleza.
Encontré un sitio tranquilo, un cojín rojo
y esperé que amaneciera.
Ahora espera en lo oscuro del deseo
ahora espera, piedra negra.
Gracias
Si se abre una ventana en estas letras,
si a través de las estrofas se vislumbra
la verdad o la belleza,
es un reflejo del alma que se ha sumergido en ellas.
si a través de las estrofas se vislumbra
la verdad o la belleza,
es un reflejo del alma que se ha sumergido en ellas.
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