miércoles, 20 de julio de 2011

Así llegas.

A veces quiero
pintarte con palabras.

En un instante vacío,
de silencio,
a veces,
un recuerdo bosqueja
un trino de tu voz
o el juego de tus pasos.

Y quiero sellar una bocanada
que de ti me viene,
y corro hacia el papel para atraparte.

Pero es inútil.
Tu presencia deja inertes las palabras,
como hormigas muertas en la blanca escarcha.

Así llegas y me robas,
y me invades sin esfuerzo
el momento y la palabra,
el alma y el pensamiento.

sábado, 16 de julio de 2011

La tierra

La noche trae, en su manto,
envuelto el olor de la tierra.
Tierra húmeda y negra.
Tierra antigua y heredera.

Tierra que llama a sus hijos,
a echar la ropa a la hoguera
y a clavar los pies descalzos
en su vientre de madera.

Llama con su grito sordo
a sus hijos navegantes
de un mar de espejos vacíos
donde buscan encontrarse.

Y ha de romperse su pecho
de madre desconsolada.
Donde encallarán los barcos
que a la deriva vagaban.

Y allí morir y nacer.
Sin espejos.
En la tierra.

lunes, 9 de mayo de 2011

Libre.

Como un rasguño en el cielo
un ave posa su cuerpo
en las invisibles manos
del viento titiritero.

Como unigénita nave
en el océano inmenso,
avanza hacia el infinito
sin un solo movimiento.

Solo un rumor silbante
rompe el vacío perfecto
como en un caleidoscopio
donde se refleja el tiempo.

Negra cometa perdida
hecha de seda y acero.
Un punto en el infinito
en un instante perfecto.

domingo, 1 de mayo de 2011

Donde acabar

Olvida hoy lo que sabes
y vacíate por dentro.
Como la vieja vasija,
como el túnel lejano.

Vuelve a la raíz de la tierra
al barro puro y la piedra.
Vuelve al agua regalada,
a la sombra del cerezo,
al tomillo,
al sol,
al cuervo,
al eco de los gorriones,
al siilencio recordado
por una luna dorada
en la noche de verano.

Vuelve al rumor de la parra,
al chasquido de la leña,
al hielo de madrugada,
a la niebla
y a la escarcha,
a observar los caracoles
que la tormenta reagaba.

Vuelve, polvo,
a lo que eres.
A la tierra donde brotas,
donde creces y pereces,
ahora vuelve.

Y que a la tierra regresen
tus raíces extraviadas
y tus pasos azarosos.
Tu frente altiva,
tus ojos,
tus pies,
tus manos,
regresen...

Allí donde todo empieza,
antes del mundo y la muerte:
Donde acabar

martes, 26 de abril de 2011

De vida, amor y deseo.

Siempre vuelves,
como estación lluviosa.
Como la lluvia, vuelves.
Y me alivias y me anegas
con tu poder que me empapa.

Yo soy la espiga errante
que abarrota los campos.
Soy el grano sutil
que abandona su cuerpo
al viento impío.
La amapola perdida
en el campo de trigo.

Y cuando el sol me ajusticia
con su fuego severo,
veo purificarse mi alma
como se templa el acero.

Y el fuego apaga el recuerdo,
el tiempo y el pensamiento.
Pero vuelves como nube
que arrasa el silencio.

Y siento el olor del barro
y sé que vuelves.
Y el aire eléctrico habla
porque vuelves.
Y vibra la tierra profunda
con tu presencia lejana.

Suaves gotas de ti
deshacen el polvo seco
empapan la tierra estéril,
y retumban contra el suelo
como una danza salvaje
de vida, amor y deseo.

lunes, 18 de abril de 2011

Pequeño amor.

Fíjate pequeño amor,
que mientras tú y yo jugamos a querernos
la primavera ha conquistado
la rama del cerezo.

Y mientras abrazados estábamos,
la cálida luz y el suave aroma
de su cuerpo inalcanzable
ya danzaba por los riscos y los valles.

Salgamos de esta oscura alcoba
al sol radiante.
Buscaremos con el pecho
el calor del mediodía
y al atardecer los chopos
y el agua fresca del río.

Salgamos de la cueva del invierno
donde pintamos leyendas de amor y hierro.
Abandonemos el hogar aún caliente,
sin miedo del invierno.

Salgamos a buscar un hogar nuevo
donde poder encontrarnos:
entre la tierra y el cielo.

Inmenso como el mundo,
pequeño como este amor
pequeño.

jueves, 17 de febrero de 2011

Todo se viene abajo

Cuando no puedo levantar una palabra
y triste y abatido
la luz no vale
para iluminar los mapas.
Cuando se cuelan los recuerdos más amargos,
ensombreciendo mis ojos,
invadiendo mi cuerpo
recogido en tu ausencia,
apagado y sombrío.
Entonces no hay valor en las cosas
y todo lo que existe
desaparece en el agujero oscuro
donde entierro mi llanto.
Todo el amor y la risa,
la fragancia del verano
o las frutas rojas
o las cigüeñas en los tejados
se esconden en los recuerdos
dejándome solo,
en este yermo desierto negro.