martes, 7 de octubre de 2014

Ya no te pierdo

Cambio tras cambio,
los sueños se suceden
en un instante infinito,
donde siempre te tengo
lejos o cerca.

Eres mía en mi recuerdo,
en la sombra de la torre
o en el color del incienso.

No te pierdo
porque nunca fuiste mía,
siempre fuiste conmigo
y sigues yendo,
porque si eres lo que soy
ya no te pierdo.
.

lunes, 6 de octubre de 2014

Nuevo día

Respirar profundo,
hasta el centro de tu ser.
Hundir los pies en la tierra
a cada paso.
Abrir los ojos
y todos los sentidos.
Abandonar las intenciones.

"Sentado, 
sin hacer nada, 
la primavera llega 
y la hierba crece sola."

lunes, 19 de mayo de 2014

En el centro

Sube el sol,
mueren las sombras.
Su fuerza infinita
en el centro del día
incólume arrasa
la piel del invierno.

Abierta la carne,
livianos los huesos,
transparente y firme,
inconcreto y denso.

Libre del deseo,
y la súplica absurda,
y la guerra interna,
y el juicio solemne,
abandona las formas
para habitarlas todas.


martes, 13 de mayo de 2014

domingo, 7 de abril de 2013

Lo que he robado

Nada queda,
son cenizas.

Ni tus manos,
ni la rota palabra
de la despedida,
ni el cuerpo humeante,
ni las caricias.

Todo son ecos
de un sueño olvidado
que viene a robarme
lo que he robado.

Son lágrimas las palabras,
las notas
y los colores,
lágrimas blancas y rojas,
melodías sin nombre.

Son lágrimas por perder
lo que nunca se ha tenido.
Por el miedo a las ventanas,
por donde cuela el olvido.

Vuelven todos los principios,
etérnamente vuelven,
y les hago míos,
todos,
para que no me asusten
y pueda urdirlos con aire,
en un cesto de mimbre
a la orilla del estanque.

domingo, 24 de marzo de 2013

En cambio

Romper la vieja forma y saltar,
soltar el ancla, flotar.
Borrar las líneas, las reglas,
el ruido gris del asfalto,
las palabras carroñeras,
la fecha y el calendario.

Saltar el muro de acero,
esperar que pase el barco,
quemar la ropa y los muebles
y esperar el cambio.

jueves, 21 de febrero de 2013

En el barro

Emerges y te escondes,
entre los días.
Esquiva y errante,
oscura y fría.

Rompes mis credos,
mis homilías
de amor certero,
flechas de aliento,
de mi sed,
de mis lamentos.

Quiero arroparte
en tu noche
y despertar tus recuerdos,
de cuando éramos libres
y éramos nuestros.

Se rompen mis ilusiones
y crecen de nuevo,
y se esfuman,
y estás lejos,
en tu sueño.

Yo te espero
como siempre,
con el corazón ardiendo.
Pero a veces no te encuentro
y me creces dentro,
porque estás aquí conmigo
pero estás lejos.
Y te llamo con susurros
y te acaricio el pelo,
o te hablo desde el viento
para traerte de nuevo.

El viento es cama y anzuelo,
que nos separa y nos une,
y se rompe el día en horas
y los minutos se hunden,
y suenan cristales rotos
y tú huyes,
y me quedo solo yo,
yo solo
y la incertidumbre.

Y voy a coser la herida
que nos hace extraños,
pero las palabras pesan
en el barro.

Mis zapatos,
en el barro.

Y la sonrisa,
en el barro.

Y embarrados nos hundimos
nos perdemos,
separados.