viernes, 7 de enero de 2011

Acero.

El aire negro me obliga
y un sol azul grita viento
con que taparme la boca
y arrebatarme el silencio.

Laberinto lastimero
asfixiado en sus raíces.
Trampa y sueño de vivir
y ser felices.

¿Porqué ya no tengo brazos?
¿Porqué siempre llora un niño
en mis recuerdos?
Como eco metálico
barriendo sueños.

Ahora sangro hiel y agujas
y mi saliva es de hierro
y no quiero seguir siguiendo
este surco hueco y muerto.

Un surco de almas gastadas
por la lija de los tiempos.
Una lija suave y fina
que te envuelve en el infierno,

Donde yerran cuerpos huecos
y en la deriva se agolpan
para comer la carroña
de otra vida,
que ahora es sombra.

Pero la espesa miseria
de, este, nuestro pozo negro
a veces deja brillar
entre la niebla un anzuelo
con que rajarte la boca
por un ratito de cielo.

Y es que aveces,
más que pan,
lo que prefiero es acero.

jueves, 6 de enero de 2011

Al Alba

Trae tu cuerpo entre mis brazos,
hasta que al mío se llegue.
Que florezca entre mis labios
tu boca de cielo y muerte.

Árdeme la piel y el alma
y que se quemen los hilos
con que cosieron tus alas
y estrangularon mi grito.

Sé que allí no queda nada,
porque todo está aquí mismo
y al caer el rayo negro
el mundo será distinto.

Corre en la tarde verde!!
Salta del laberinto!!
Y encontrémonos al alba
mirando hacia el infinito.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Gaviota Añil

Peina el viento la roca arcana,
suave aliento marino
que ensortija tu pelo.

Se abre el cielo y el sol te llama
a brillar, soberbia,
contra el horizonte.

Eres una y todas las mujeres.
Derrochando vida
y belleza por el mundo.

Una gaviota añil vuela las nubes.
Tu corazón es libre,
tu alma un verso.

Sube al trapecio, niña querida,
y vuela el tiempo.

martes, 23 de noviembre de 2010

Si algún día

Si algún día te das cuenta
de el dolor que me inflingiste,
buscarás una palabra
con que enjuagarme la boca.

Un perdón sincero y meditado,
construido sobre el hielo y las heridas
que trazaste en nuestros mapas.

Para volar de tu imagen
el dolor y el sufrimiento
y borrar las estúpidas palabras
que me hicieron preso.

Pero hoy surge en tu garganta
la llamada inefable y me doblego.
Aún se queja mi alma descarnada y sonajera
de tu risa intermitente.

No se rinden mis humores a encontrarte
como fuiste el día aquel.
Ni aún yo soy ya para ti como aquel día
en que encontramos un tesoro en una piedra
que entre tus manos fue pájaro.

Porque ayer caducaron
tus palabras tras tus actos
y hoy sus ecos aún se escuchan
derrumbando tu discurso
hueco y rancio.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Si ya no me deseas

Si ya no me deseas vete,
porque yo te deseo.
Si no quieres tenerme no te quiero,
porque solo eres un sueño.

Si solo eres un sueño seré un sueño
y viviré cerca de ti, surcando el cielo.
Arrebatando estrellas a los dioses
para forjarlas con tu luz en el deseo.

Pero no hay en ti sed que a mi te entregue,
y te doblegue,
al destino de ser uno,
cuerpo a cuerpo
ardiendo en dos.

Si tú quisieras

Mira mis ojos en los tuyos,
mi cuerpo errando por el mundo,
mis manos tercas que te buscan,
mis labios locos que te esperan.

Quiero encontrarte
al final de mis instintos.
Que vengas sola,
como el día claro,
a darte a mi
y que se pare el mundo.

Que caigan párpados
y vuelen manos,
y un calor inmenso
nos robe el aliento.

Y unidos por la piel que nos separa
encontrar cómo perdernos.

martes, 2 de noviembre de 2010

Tu recuerdo

Llega el frío poderoso
que desnuda los árboles
y hace huir a las aves.

Entra en las casas
y en mi cuerpo,
hiela mis huesos,
vuelve el cielo gris
y el alma un peso.

Pero puedo arroparme en un recuerdo,
en sus colores y perfumes.
Y calentarme las manos
en la ténue luz
del hogar que conocimos.

Puedo acostarme en tu risa
y abrigarme con las horas
que pasamos abrazados.

Entro en calor si recuerdo
tu piel de fruta madura,
tus mágicos ojos de hada,
tu abrazo de sol y canciones.

Porque aún mi corazón te canta
y mi cuerpo te recuerda.
Y surcan la herida que cura
para hallarte al otro lado
brillando amor.