jueves, 29 de noviembre de 2012

Nadie

Cabalga en el aire el eco de un grito,
un grito de Nadie.

Nadie quiere derribar las injusticias
sin herir a Nadie.

Nadie ve un mundo perfecto
sin contar con Nadie.

Nadie imagina otro mundo,
donde nadie es Nadie.

Nadie controla lo que tú piensas.
Nadie sabe lo que sabes.
Pero tú eres alguien y
nadie es Nadie.

martes, 21 de agosto de 2012

Memoria robada.

Pequeños núcleos vivos,
eternos,
puntadas de una red infinita,
vibrantes olas de esencia,
filtradas por la mirada antigua
y sumisa
del devenir del tiempo,
ahogadas,
aisladas,
rotas,
en los silencios de la historia,
en los muros invisibles,
en las cadenas felices,
devoradas por esas formas que habitan,
inseminando los sueños
de hombres sin nombre,
de nombres sin dueño.

En una existencia inventada
como un sayo de acero,
mutilados los cuerpos,
arrasadas las mentes,
se acabaron las sorpresas,
las verdades,
el volver hacia la vida
para mirar a la muerte,
ya tienen lo que querían:
por fin la vida es la muerte...
muerte en el reino de las cosas muertas,
en el solar de las ideas olvidadas,
en la liturgia sorda del trabajo,
en el silencio hueco
de la memoria robada.




sábado, 30 de junio de 2012

No sabes nada.

Oye niña,
escucha estas palabras 
derramadas
que se me escapan del alma.

Tú no sabes nada.

No sabes aún que te quiero,
ni que te quise con fuerza
y te quise libre,
feliz, 
sincera,
sin condición,
sin cadenas.
Te di un amor infinito
que no se dobla
no se arruga
no caduca
ni pierde su brillo
ni su frescura.

Pero aún tienes miedo
porque no sabes nada.

No sabes 
que te busco en mi cama
y que todas las canciones
lloran nuestra historia,
y que me duelen las manos
de no tocarte
y los labios
de llamarte 
en silencio.
Esperando que vuelvas, 
sonriente,
a ser la niña de ayer,
que quiso que la quisiera.
que me quería querer.

Pero estás sola y lejana,
herida ,
arropada en tu dolor
antiguo.

Yo no quise creer que se acababa,
porque el amor no se acaba
ni se muere.
Pero la fuerza se escapa
y ya no puedo luchar
por tener y conservar
lo que no me pertenece.



lunes, 18 de junio de 2012

Como un crío.

Salir de los marcos,
saltar las ventanas,
abiertas,
vacías.

Subir las persianas
pesadas,
de basto metal,
chirrían
antiguas.

Saltar los goznes
y hacerlas volar,
sin puertas,
sin techo.
Andar por el mundo,
vagar,
perder la senda,
jugar,
cambiar el rumbo,
borrarse en la niebla,
cantar en el río.

Sin origen
ni destino...

Como un crío.

jueves, 31 de mayo de 2012

Pequeña mía.

Vuelvo a bordar las palabras
de mi dolor a la estela
de una estrella que cayó.
No hay palabras,
no hay estrellas.

Vienen  lobos de tu ausencia
a ladrarme en la niebla
y mis ojos aúllan
a tus alas de seda.

Ya no quedan más espejos
donde romper mi alma
vagabunda,
hechizada,
honda como el laberinto,
oscura, extraña y opaca.

Vuelvo a vestirme de verde
y a mecer mis manos
y el dolor es viento
y es verano
y me hundo en la tierra
y respiro,
todo está aquí,
esto es todo.

Pero no estás tú
y yo te quiero.
Y mis dedos te recuerdan,
y te siento
palpitar en la distancia, 
doliendo,
y se me encoge el alma
y quiero borrar 
con un beso
la tristeza 
y la rabia 
y el dolor 
y la nostalgia
y cogerte la mano
y abrazar tu espalda
y juntar nuestras mejillas 
hacia la tarde dorada.

Pero el tiempo es fuego
y su llama
pura
deshace los nudos
de la locura.
Su aliento se lleva
lo sucio,
lo viejo,
y enciende la esencia,
lo puro, 
lo cierto.

Vamos a purificarnos,
pequeña mía,
en el fuego del tiempo.
Que consuma nuestros huesos
y nos deje huecos
para volver a llenarnos
de este amor eterno.



domingo, 27 de mayo de 2012

Me faltas.

Viene el silencio tronando,
apagando los ecos
y el aire huele a vacío
y a nuevo,
a metal frío y a tierra.

Todo sigue.

Los planetas
en su devenir eterno,
las estrellas,
los torrentes y los ríos,
las nubes y las tormentas.

Una lágrima canta
al dolor antiguo,
mas allá de mi 
no existe la nada.

Comer, 
reír,
caminar,
vivos o muertos,
nada se acaba,
no se detiene.

Viene el silencio
a tragarse
los abismos,
las fallas, 
que me separan
de este instante eterno,
donde no falta nada.

domingo, 20 de mayo de 2012

Resucitando.

Ven a bañarte en mis ojos
y suelta el miedo.
Recuerda quienes somos
y mira al cielo.

No me abandono al dolor
ni sigo a dioses muertos.
Solo salgo de tu herida
como un anzuelo
para que el aire
puro
borre el dolor con el tiempo.

Mírame desde lejos,
yo aún te veo.
Lejos o cerca
te siento,
te llevo dentro.
No eres la flor
ni la fruta,
ni la rama del almendro
donde poso mi voz
o descansa mi cuerpo.

Eres todo y más que eso.

Sumérgete en el mundo
y nada,
en los mares del tiempo,
hasta encontrar
una isla
donde sentirte completa,
y que tu cuerpo respire
y tu alma
serena
cante al sol
y a la tierra
y entonces tus ojos vuelvan
a abrirse a la luna llena.

Quizá se borre mi imagen
de tu recuerdo dorado,
en el que eramos peces
nadando y volando,
libres y unidos
en un mar rizado.

Pero el dolor es fuego
y el amor estaño.
Y entre las cenizas,
tras la ira
me hallarás,
como un pájaro de plata,
resucitando.